Para constituirse como ciudadano de ley en este novedoso mundo hay que conectarse y estar a la altura de la avanzada. En esto las instituciones estatales tienen un rol fundamental.
Unos diez años atrás, el ingeniero y escritor Ricardo A. Ferraro escribía en La marcha de los Locos cuál es la clave en el mejor desarrollo de las ciencias: “…Hay que ser conscientes de que cada vez hay más evidencia de que las sociedades que fueron exitosas en la construcción de competencias científicas y tecnológicas lo hicieron en contextos más amplios, de aumento de los estándares educativos y cambio de valores, que incluyen una actitud positiva hacia la ciencia y la tecnología”.
Para Junio de 2010 un 60 % de la población se conecta a Internet. El sector público ha sabido leer que el uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones facilita la relación entre el Estado y los civiles, sin embargo, es necesario continuar avanzando y trabajar en la preparación de ese porcentaje que resta por conectar.
Entender Internet y las nuevas tecnologías implica -como todo- conocer el lenguaje. Esto determina los ciudadanos que se conectan de los que no se conectan, establece el porcentaje de población formada para desempeñar tareas modernas, y constituye en definitiva la potencialidad competitiva de las naciones.
Es por esto que fomentar y enriquecer el capital social de los trabajadores de un país, a través de la capacitación en Internet y las TIC, es una cuestión que, en tanto hace a la cotidianeidad de muchos civiles y empresas, nos indica el camino que deben seguir las instituciones públicas, pues mejorar los trabajadores y profesionales de una nación resulta un verdadero asunto de Estado.
La brecha entre los que saben y los que no
Hoy la distancia entre los que navegan la Web y los que no lo hacen impacta en los indicadores de la sociedad de la información, y también en el índice de Población Económicamente Activa (PEA), ya que una mejor formación en las TIC amplía las posibilidades laborales de los ciudadanos.
Del mismo modo, nos marca la forma de incorporarnos al desarrollo tecnológico que se está gestando en el mundo, porque son las empresas las que invierten en la producción y en el empleo de población capacitada para producir.
La mejor receta para el advenimiento de las .com, del nuevo mundo, el que se viene, el que ya está aquí, es capacitarse, y para ello ¿Quién mejor coordinador que el Estado?
Junio 15th, 2010 → 4:13 pm @ Alejandro Guidi
0